¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




jueves, 22 de mayo de 2008

Luna nueva, color rojo áspero, como la sangre gastada de los sin venas...
...Los sin memoria.

Una nebulosa cubre mas que la ciudad,
mas que un país...
...Cubre las miradas, sonrisas y lagrimas de sujetos en inercia.

El Santiago que olvidan...



No somos ladrillos, ni engranajes,No somos el residuo de una división...
...sin embargo, a los ojos del gigante, solo somos su coeficiente de producción y elementos marginales que se pierden en el sistema.
Aun siendo seres psicocorpóreos, con la cualidad intrínseca de pensar, la capacidad de razonar se puede condicionar y manipular bajo la lógica de la dominación.Pero, sin importar nuestra condición preestablecida, designada o construida...
...no podemos dejar de sentir.
El dolor de muchos humanos, es la dicha de unos pocos humanoides.

lunes, 5 de mayo de 2008

Cambios.




La señora Tita conoce a ojos cerrados el camino a su trabajo, comenzó a los veinte, cuando se caso y desde entonces, durante cuarenticinco años ha recorrido las mismas veredas.
Sabe que por las aceras que transita devotamente, hay aproximadamente mil ciento cincuenticuatro pasos y que existen, cuarentiséis arboles, treintiséis postes, diez semáforos, 3 kioscos, actualmente tres paraderos, una peluquería, la Botillería de don Juan y van quedando de los cinco borrachines vitalicios, solo dos.


Pero una Tarde de abril, cuando el suelo se abriga con hojas secas, tropezó con melodías de antaño, entonces miro el cielo y vio las nubes besarse, al igual como lo hacia con su amado antes de su eterno silencio. Lentamente bajo la cabeza y por primera vez miró conscientemente la vereda de enfrente, observo su argolla, la guardo en el bolsillo izquierdo y decidió cruzar.

domingo, 4 de mayo de 2008

Su motivo de duda.

Un calor que le apresa el pecho, lo hace dudar.
¿Será angustia o cáncer pulmonar?

Humberstone, Iquique.

Si caminas de la mano de la soledad y el silencio, bajo el sol impaciente,
a paso cansado sobre la tierra reseca, aun podrás oír el llanto del obrero.