¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




miércoles, 27 de enero de 2010

Plateado Cristal.

Si los espejos hablaran, cuantas cosas contarían.
Acusarían a mentes enfermas, parejas lujuriosas, desdichas urbanas, sueños encarcelados.
Comentarían cosas como:


Antonio no se sabe lavar los dientes; Javiera esta horas mirando su trasero con todo lo que vista; Rafael se encierra con su notebook y pasa toda la tarde viendo redtube; o que Sofía le encanta observarse junto a su pareja.

Si los espejos hablaran, nos dirían que el tiempo es una ilusión, que destruyamos los relojes junto al cinismo humano.

¿De cuantas ocultas confesiones han sido cómplices?.
Dale una botella de ron, un litro de alguna bebida cola, dos hielos por vaso servido y un baño con un gran espejo ha algún bohemio muchacho y veras como en algún momento charlará con su embriagado reflejo.

Estos amigos de la vanidad, saben más de lo que deberían y dicen menos de lo que corresponde.

Confuso para algunos es contemplarse, en la paranoia de muchos se pierde el foco de lo aparentemente real.
¿Quien es el digno de conciencia?
¿El que piensa observarse en un espejo o el reflejo que mira mímicamente al observador?

En la magnitud de todas las estrellas, en un mundo atrapado tras un plateado cristal, bajo la fantasía del bienestar, si ellos hablaran te enterarías de que dios no existe, que tu vida la vendiste, que todo lo que crees saber es mentira y que todo lo que lees fue escrito al otro lado del espejo.

telarañas

Sus pestañas son como telarañas, lo que es triste, pues en ellas se enredan incluso hasta sus sueños.

Atrapa con estas secretos, confesiones, destierros, engaños, caprichos y verdades.
Todas se entraman ahí, es cosa de verlas reflejadas en sus cristales oculares o escucharlo en el vinilo de sus pupilas.
Todo lo reflejan, incluso lo que no existe.

Teje que teje hilares gigantes con sus pestañas, así hace una manta pa' que la cubra de calma.


Ahora ella también me cubre, la calma me agobia, no existe preocupación, solo juñidos fugaces que me dicen:

Ordenadas las ideas, declarado mi sentir, aclarado el camino.

Espero tu confianza no sea efímera y tengas razón, pero en este momento creo que todo se da según los telares que creas.

sábado, 23 de enero de 2010

El humo de esta noche.

Placentero es fumarse un cigarro en la noche.
A pesar del daño, se me asemeja al mal de aquellos hombres que se enamoran de una mujer de primavera.


Torturosa pero encantadora, coquetas a la orden del día, pero fugases al amar en su totalidad.
Como el devenir de un eclipse. Intenso mientras lo vives, pero nostálgico cuando lo recuerdas.


Nauseas de verano, de un ser que nació en enero pero vive en invierno.
Un cigarro en la compañía de la noche; Desearía fumar después de encapricharme con aquella fémina de primavera.