Sus pestañas son como telarañas, lo que es triste, pues en ellas se enredan incluso hasta sus sueños.
Atrapa con estas secretos, confesiones, destierros, engaños, caprichos y verdades.
Todas se entraman ahí, es cosa de verlas reflejadas en sus cristales oculares o escucharlo en el vinilo de sus pupilas.
Todo lo reflejan, incluso lo que no existe.
Teje que teje hilares gigantes con sus pestañas, así hace una manta pa' que la cubra de calma.
Ordenadas las ideas, declarado mi sentir, aclarado el camino.
Espero tu confianza no sea efímera y tengas razón, pero en este momento creo que todo se da según los telares que creas.