¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




lunes, 14 de junio de 2010

La impermanencia de las cosas.

















¿Qué hace que una fruta sea tan sabrosa?


¿Qué hace que un momento sea triste?


Es que implica un final, nada es eterno, todo se transforma y eso permite darle matices a los acontecimientos, La impermanencia de las cosas.


Si un estado fuera eternamente duradero, no se podría percibir, pues nuestra condición humana, nos permite entender y sentir las cosas en particularidades (Cosa : Del lat. causa, y este calco del gr. ατα - Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta y que se considera como fundamento u origen de algo-).
La realidad se forja así, se nace y muere, la dialéctica constante, todo se transforma.


Los estados permanentes no existen y es bueno vivir la impermanencia de las cosas con vehemencia, sabiendo que algún día se transformará en otro y que aquello que conocimos ya no es así.
Nadie se topa dos veces con el mismo árbol, por que aunque sea asociativamente el mismo, el tiempo ha hecho que se transforme, como todo lo que conocemos y conocimos.


Asimilar la muerte como un proceso ontológico de la realidad, soltando la malsana y cristiana idea de lo eterno, nos ayudaría a vivir mejor, pues entenderíamos nuestra existencia como un fenómeno finito y que nada nos pertenece totalmente en propiedad, por que no existe lo estático, el caos es el principio de la osmosis de la realidad (caosmosis) y que él fin-inicio es inevitable, pero naturalmente necesario.


Entender el termino así, no le quita valor o proceso de duelo (como diría mi amigo Jodorowsky), solamente que la osmosis existente entre ambas cosas ya no existe, por que ambos ya no existen, mas solo los reflejos constantes de ellos, la imagen asociativa, pero no las cosas (o seres).


Incluso el recuerdo no es el mismo, pues recordar no implica la cosa propiamente tal, “Recordari”, formado de Re (de nuevo) y Cordis (corazón), es mas que tener presente en la memoria, es volver a pasar por el corazón, un corazón que ya cambio. Al igual como un valle se transforma aunque nunca fuese alterado.


La union de las cosas, logra Accordare, es decir unir los corazones, pero no totalizarlos, por que como efecto sinergetico, estos dan por resultado una consecuencia superior al que resulta de la simple suma de la dichas causas, dado que, quienes se sumaron no son los mismos en el momento del resultado.



Nada es eterno, Todo se transforma.