¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




viernes, 23 de julio de 2010

Encuentros casuales.

< Cristián!.
Fue aquel grito con mi nombre que me hizo volver al mundo,
mas no sabia de donde venia,
solo veía gente con la vista perdida transitando por la alameda

< Cristián!.
Fue cuando la vi.
> Hola. dije mientras me acercaba ¿Como estas?.
< Bien, bien, tengo que ir a pagar una cuenta, ¿Me acompañas?, es en el Sencillito de la esquina.
> Dale, vamos.


Fue inevitable recordar aquel tiempo pasado,
cuando iba con ella cancelar cuantas de la familia.


< ¿Y que cuentas?, he visto que te va muy bien, lograste tú sueño.

Pregunto mientras llegábamos.
> Si, las cosas han marchado bien por estos lados Con una sonrisa nostálgica en el rostro ¿Y a ti, como te ha ido en el trabajo?
< Con altos y bajos, pero he sabido llevar las cosas, nunca me falta que hacer.


El silencioso bullicio existente me incomodo.

¿que se puede hablar con un desaparecido?.

En verdad no se si es una aparición,
un fantasma o ella,
se ve exactamente igual que aquella vez.
<¿Y como esta tu familia?

Sentí que preguntaba casi por cortesía mientras pagaba sus cuentas hogareñas.

(Nos retiramos del lugar)
> Bien, ¿Y los tuyos?

Caminábamos lento,
como si quisiéramos contradecir el tiempo,
como si quisiéramos dar un paso atrás.

< Bien también, ¿Cómo esta la Monita?.
> Bien, mas tierna que nunca, cada vez que puedo la voy a ver.
< ¿Cómo?
> Es que ya no estoy con ellos, estoy viviendo en San Miguel en un departamento, me lo compre hace poco, me costo harto lograrlo.


Una sonrisa broto de ella.

...es tan bella cuando sonríe.
< Mish, que buena, te felicito, me alegro mucho por ti, ¿vives con tu pareja?.

Esa pregunta se me hizo insidiosa,
me hizo dudar,
pero desde aquel día,
después de esa tarde de julio
me comprometí a ser sincero.

> No… vivo solo.