- Una porción entera de usted mismo.
- 5 1/2 Tazas con todo lo que lo lleve a recordar.
- 2 (o los que estime necesarios) Momentos para detenerse.
- 1 Canción o película que le recuerde al motivo para olvidar.
- Condimentos a gusto (Sonrisas, Lagrimas, etc.).
- ¼ De seres queridos.
- Encuentre una palabra que pueda dejarlo en blanco o que lo saque de sus pensamientos momentáneamente.
- 1 buen tiempo para usted (lo que considere conveniente y necesario).
Recomendaciones:
Esta receta es preferible no combinarla con Alcohol o cualquier sustancia que enajene al sujeto.
Preparación:
Tómese a usted mismo, y mézclese con todos sus recuerdos, al punto de que quede tiriton, entre más le tirite la pera mejor.
Prenda el Horno y agregue el primer Momento para detenerse junto con la Película o canción que lo lleve al motivo a olvidar.
Condiméntelo con todo lo que pueda (llanto desenfrenado, sonrisas nostálgicas, sentimientos de culpas, etc.), Entre mas abundante sea mejor. Finalizado esto, guarde en una cajita todo lo que lo lleve a recordar, evite todo lo que haga rememorar y manténgalo en un lugar que no sea recurrente para usted.
Una vez ya cocido sáquese del horno, llámese a algún ser querido con quien pueda distraerse de buena forma. Procuré no hablar del asunto y si le preguntan diga:
Ya no es tema (sin importar que sea posible que muere por contarlo).
Probablemente esa(s) Noche(s) pordrá no recordar el asunto, pero solo será por ese transcurso de tiempo.
Es importante que tenga en cuenta que para que esta receta resulte, usted no se fuerce a olvidar, por mas que lo haga volverá a recordar y entre mas lo intente mas difícil será. Es por eso la importancia de condimentar al máximo, es una buena forma de sacar de nuestro interior lo que lleva. Si cree preciso decirle todo lo que le quedo, escríbalo, pero evite contacto con esa persona.
Ahora cuando los recuerdos afloren ocupe su palabra distractiva y haga otra cosa, al comienzo, será recurrentemente, pero con el paso del tiempo se irá dilatando.
Intente en lo posible ocuparse en vez de preocuparse, pues, preocuparse es un acto mental, el cual se puede desviar llevándolo a un recuerdo, ocuparse en cambio, es un acto práctico.
Nutra su persona; lea, discuta, haga lo que mas le gusta, conozca nuevos lugares, distintas realidades, personas desconocidas, pero no intente y evite darle cualidades a terceros de quien pretende olvidar, esas semejanzas están probablemente en su cabeza y no en al sujeto a quien se las atribuye.
Ya cuando se sienta mas tranquilo deje venir todo nuevamente; enfréntese, destrúyase y sepúltese. Llévese donde mas le gustaría ser inhumado (un parque, una plaza, una calle, eso es a gusto personal), y déjese ahí.
Entienda que nada es permanente, ni siquiera usted.
Déjese lo que simbolice su ramo de flores y váyase. Vuelva cuando ya haya enterrado a quien lo sepulto por primera vez. Habrán pasado dos usted, a esas alturas, todo lo que vivió podría ser hasta un grato recuerdo.