¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




martes, 26 de abril de 2011

Omisa presencia.

Te extraño en tu presencia,

Así mismo como lo hago ahora,
Echándote en falta en tu ausencia.


Los contextos no son tan distintos, sabes...

...Estar contigo es exactamente lo mismo que un buen recuerdo inconcluso, que se inicia sin un comienzo y termina sin un fin.


Para mi desgracia, no es el único lazo en el cuello.


Ya harto de mi estadía, necesito comenzar mi vuelo.


Ojala fuese tan fácil, como escribir entre dedos o inventar otro sujeto, te converse por las noches y me sirva de consuelo.


Es verdad, los secretos buscan dejar de ser un misterio,

Al final siempre tanteamos a quien contarle nuestros cuentos.


En lo personal, no lo niego,

Es que por las madrugadas mi mente no encuentra sosiego,
Sobre todo en un día como este,

Quien busca donde nunca, no encuentra lo de siempre.

Y que va con recordar el olvido,
De vez en cuando me es cíclico caer en el mismo vació,

Como él, quien no valió la pena...
...Se que hace años dejo de interesarte, pero que bueno que te dieras cuenta.


Un Maldito brujo, que hechiza en la niebla,
Sin buscar afectos y quebrarse en la tiniebla,

Para terminar rodeado de gente, pero en soledad por condena.

(Me desvié del tema y de la peor manera).

Es que a ratos no distingo entre las mismas consonantes,
Me bombardee de tantas vocales que ni siquiera existían antes.

Y me pregunto si se me acabará la sentencia,

Por quien comencé a vomitar letras,

Me pertenece tu ojo izquierdo...
...Olvido que mi pupila diestra se perdió en el tiempo.
Abandono los socorros del descanso,
Dormir es un mera casualidad entre el insomnio,
Una onírica despedida en un trote descalzo,
Dirigida en tu partida como designio...
...No me es raro echarte de menos en tu asistencia,
Menos lo es, en tu omisa apariencia.

Laberintos y llanuras,
No funcionan las nubes como engranajes de trópicos,
Tácitos conflictos entre tropiezos convictos,
Si la locura me lleva a conversar con los no existentes,
Por favor demuéstrame que aun eres real,
Que extrañarte en la presencia son solo jugarretas de mi mente.

Otra noche mas como violines trizados,
El reloj no me es prudente al abandonarme a mi suerte.

Mis fauces están vacías y su única significante se ausenta como tú.