...Somos eso, lo que nace entre la acción y la inercia. El tintero de lo ilusorio y lo real.
Las órbitas son cada vez menos circundantes, el estado de las cosas va de la palabra y al protagonismo del silencio.
Así es como veo nuevamente independientes los trayectos orbitales. Este peculiar multiverso que envolvía galaxias e infiernos, hoy se pierde en la nada, va siendo devorado por un agujero negro implacable.
Así es como veo nuevamente independientes los trayectos orbitales. Este peculiar multiverso que envolvía galaxias e infiernos, hoy se pierde en la nada, va siendo devorado por un agujero negro implacable.
El universo vuelve a su gracia de malformación, ya se van perdiendo las palabras, pensamientos y hechos.
Quizás, al igual que un solitario planeta que gira milenariamente entorno a su astro, aquellas sonrisas se vuelvan a topar en unos cientos de años más en el perigeo de sus viajes... Siempre y cuando, la curvatura del espacio-tiempo no haya succionado hasta las memorias compartidas en tan secreto multiverso.