El síndrome del eterno pasajero... Quizás este sea mi diagnostico.
Sufro todos los síntomas del trastorno en el cual, la conciencia es caminante y los pies son viajeros.
No sentirse oriundo del tiempo, mucho menos de lugares.
Ser el constante visitante que vaga entre muecas extranjeras, pero se siente fugazmente lugareño de esas sonrisas que se repiten en la remembranza... Aquellas kamikazicas que estrellan la atención en un recuerdo.
No tengo mas futuro que el presente mismo, ni mas pasado que el hoy día.
Me siento mas cerca del suelo caminando con los ojos abiertos que al ir ciegas.
Vivo en la maldita sincronía de tener los ojos donde no me ven... O más bien, donde no me deben mirar.
Vengo de muy lejos para estar tan cerca y estoy tan cerca para quedarme tan lejos... Y así un infinidad de cosas que lo finito no me deja contar (A los ojos de todos).