¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




lunes, 3 de marzo de 2014

Retorno.


Dispuesto a la soledad en necesidad, a los preceptos básicos de la ausencia, Precisó:

Cuan mortal es quien preside de inocua eternidad, pues en él pervive la insistente desolación lasciva.
Dichoso de compañía y elogios de cercanía, vive cual condena la rutina y el hastío de tanto séquito voluble.
“Yo no pertenezco acá, pero tampoco allá"- se confiesa el solitario-. Demonio errante que recuerda en la Luna algún amor de antaño.
La estadía como placentero ermitaño frente al mar de triste pasado ballenero lo dispuso y enfrentó al reloj sin tiempo, a quien fue y quien será.
Retorno a Santiago con la espera... El regreso al no-llegar.