En un sin fin de astros las hojas caen, haciéndonos creer que es su única motivación.
Pero tras su silueta hay otro propósito, el que nosotros nunca pudimos entender.
Hay algo tan acá, que se niega a partir, como el apego de una raíz a su tierra,
que se dispone a la nada antes que salir.
¿A qué me recuerdan todas éstas historias?
¿Habrá más destino que aquel relato?
Las estrellas cantaron en nuestra ausencia, pero hoy permanecen mudas...
Nuestras guías y madres prefieren callar, mientras nosotros seguimos siendo hijos del frenesís.