"Ese local está desde cuando era niña", dijo mi compañera.
En un dialogo constante con el presente seguirá existiendo mientras haya alguien que lo recuerde, pensé.
La resistencia en el tiempo, como la esperanza resistente de aquel perro que está afuera de la carnicería, esperando un corazón bondadoso que le regale un pedacito de ese asado de cerdo a $3.290
Es que acá andamos todos a la deriva, "Generación Perdida", tienda en la cual suena The Clash.
¡The Clash! A mis 15 años hubiese llenado de remaches esa chaqueta de cuero, y me hubiese paseado por Bandera comprando algo para interpretar mi personaje de Punk… Me gustaba ese personaje, y lo interpretaba bien, tanto que hasta el día de hoy más de alguien me recuerda como el Panky.
Quizás algo en él se resiste a morir, está y no está en el aquí y en el allá, en la frontera, como la ciudad transitoria, como un dialogo en el tiempo, como ese local que está desde cuando ella era niña.