¡Nada os pertenece en propiedad más que vuestros sueños!

F. Nietzsche




jueves, 20 de septiembre de 2007

¡¡Silencio!!

Silencio... es lo único que pueden escuchar tus destrozados oídos.
Ves como todo comienza a tomar un color opaco, pero aun no escuchas nada,
Al igual que el humo, el ruido trepa las piernas hasta estallar en nuestras cabeza,
Un desesperado grito arranca de su garganta, cruza el tiempo y vuelve a nosotros,
Mírala, esos ojitos como sufren, lo ultimo que escapo de su boca fue un balbuceo, ella perdió la voz.
Delante de ti esta él, sus pupilas chispean venganza saciada, una risa lo hace sentir el vencedor.
Lo sabias, sabias que algún día alguien volvería para dejarte en claro que las manos limpias no siempre ganan.
Dime, ¿de que te sirvió el honor y el orgullo? ...
El dolor mas grande no es el físico y otra vez lo causaste, este será irremediable.
Intentas continuar pero sientes como tu pecho se quema,
El aire se escapa lentamente de tus pulmones.
Muchas veces te lo advertí...
Sabíamos que esto pasaría algún día, ¿por qué este?
Sientes como la vista se vuelve mas borrosa,
Un pito suena en el centro de tus oídos,
Tus piernas se desvanecen, no te pueden mantener de pie
Ya ni siquiera percibes como te azotas en el asfalto.
La luz se va,
El silencio es absoluto,
El corazón se detiene...
...¡Imbécil!...

Por culpa tuya estamos muertos.