Pues ante tanto arrebato mi consejo es este:
Humo a los pulmones, calles a los pies, diálogos a los sentidos... aléjate un tiempo de este espacio.
Siempre recuerda que hay oraciones fraccionadas, el mito ya esta roto y lo peor, existen conversaciones perdidas en algún lugar donde tú no debes entrar.
Ya conoces este cuento, cambia su final.